La situación
Hay marcas que son un producto con una historia encima. Esta es al revés. Orgullo del Campo se trata de la gente que trabaja los campos del Valle de Salinas, y cualquier sitio que abriera con una cuadrícula de productos estaría vendiendo primero lo que no es.
El riesgo de un sitio que arranca con la historia es que se vuelva decoración. Parallax, degradados, movimiento porque sí. Eso le restaría al tema en vez de servirle.
Lo que construimos
Una primera pantalla que hace una sola cosa.
- La fotografía del campo en blanco y negro para que se lea como documento y no como imagen de banco
- El logotipo como único color de la página, lo que vuelve la marca el único punto de foco sin competir con nada
- Una sola acción, lee nuestra historia, apuntando hacia abajo. Sin barra de menú, sin llamadas secundarias, sin pedirle al visitante que elija
- Campos reales y trabajadores reales, no una imagen simbólica de la agricultura
- El nombre cargando el argumento. Orgullo del Campo no necesita una frase que se lo explique a la gente para la que es
Cómo funciona hoy
Quien llega entiende qué defiende la marca antes de bajar, y lo único que queda por hacer es leer el resto.