La situación
Casi todos los podcasts viven completamente en la plataforma de alguien más. Eso funciona hasta que el programa quiere invitar a alguien, sumar a un socio o mandar a su audiencia a un lugar propio. Ahí un enlace a un feed de episodios no alcanza, porque no dice nada de qué es el programa ni de quién lo hace.
Lo que construimos
Una página que establece el programa en una pantalla.
- El logotipo tipográfico a gran escala y partido a lo ancho, para que el nombre sea el diseño y no un logo encima de una plantilla
- La premisa dicha una vez y con honestidad: experiencias reales de vida y de negocio, conversaciones francas, lecciones de gente que ya pasó por ahí. Sin afirmaciones sobre el tamaño de la audiencia
- Créditos de producción y socios como logos en la misma banda que el nombre del programa, que es como un podcast avisa que es una producción real y no un teléfono en una recámara
- El anfitrión ilustrado traído del arte del programa, para que el sitio y las miniaturas de episodio se lean como una sola cosa
- La tipografía cargando el peso. Una condensada de display a escala, casi negro sobre blanco, sin degradados, a tono con un programa que son dos personas platicando
Cómo funciona hoy
Un posible invitado o socio puede saber qué es el programa y quién lo hace sin salir de la primera pantalla.