La situación
Una comunidad que crece a base de caminatas y recomendación llega a un tamaño donde la fundadora se vuelve el cuello de botella. Cada pregunta sobre la próxima caminata, cada boleto, cada “¿todavía hay lugar?” llega como mensaje, casi siempre de noche, casi siempre a una sola persona que además es mamá.
La mitad de la comunidad lee en español. Un volante en un solo idioma deja fuera a la otra mitad sin decirlo.
Lo que construimos
Un sitio que carga con la operación para que la fundadora vuelva a caminar.
- Caminatas y eventos como secciones propias, con las próximas fechas visibles sin preguntarle a nadie
- Boletos integrados, con carrito, para que un evento de paga se venda solo en vez de convertirse en una cadena de pagos
- Una barra de avisos para lo que cambia rápido, como un evento agotado o una rifa que se abre
- Inglés y español desde el encabezado, para que nadie lea una traducción de segunda mano
- MamaChat, un asistente en la página que responde lo que siempre se pregunta sobre horarios, lugares, qué llevar y si van los niños, a la hora en que de verdad se pregunta
- Un tono que va con el grupo. Esto es una comunidad, no una marca de gimnasio, y el sitio se lee así
Cómo funciona hoy
Alguien encuentra el grupo a las once de la noche, lee sobre la próxima caminata en su idioma, compra un boleto y le hace la pregunta de seguimiento a MamaChat. Nadie tuvo que estar despierta para eso.